La Asociación de Periodistas de la República Argentina (APeRA) inicia el 4 de enero una campaña mundial contra el colonialismo en en todo el Planeta, en cumpliento de lo dispuesto por las Naciones Unidas en 1960 cuando establecieron que “los pueblos del mundo desean ardientemente el fin del colonialismo en todas sus manifestaciones” y “convencida de que la continuación del colonialismo impide el desarrollo de la cooperación económica internacional, entorpece el desarrollo social, cultural y económico de los pueblos dependientes y milita en contra del ideal de paz universal de las Naciones Unidas”.
En esa dirección, APeRA lanza una campaña de concientización acompañando la resolución 1514 de la ONU, de 1960, que determinó que “la sujeción de pueblos a una subyugación, dominación y explotación extranjeras constituye una denegación de los derechos humanos fundamentales, es contraria a la Carta de las Naciones Unidas y compromete la causa de la paz y de la cooperación mundiales”.
Hoy día existen 17 casos de colonialismo en el Comité de Colonización de las Naciones Unidos, uno de ellos el de las islas Malvinas, usurpadas por el Reino Unido a la Argentina en 1833.
Por ello, APeRA sostendrá una campaña mundial para poner fin al colonialismo no solo en las Malvinas sino en otros sitios del mundo, como el caso de Gibraltar, también bajo la dominación británica.
APeRA, una entidad periodística plural y federal de Argentina que nació en plena pandemia, concretará videoconferencias para concientizar acerca de las disposiciones de la Carta de las Naciones Unidas y de la Declaración Universal de Derechos Humanos, en cumplimiento de uno de sus tres ejes de fundación, el 22 de junio de 2020.
La campaña se iniciará el 4 de enero, desde las 15 de Buenos Aires, con una videoconferencia en la que se realizará un Taller periodístico presencial -en la Cancillería argentina- y también virtual sobre uno de los resultados del Primer Curso de Capacitación de periodistas de APeRa en la Cuestión Malvinas, en el que se detectaron errores, omisiones y en algunos casos desconocimiento de los periodistas en ese tema.
La iniciativa continuará en marzo de 2022 con videoconferencias mundiales en las que se debatirá sobre el rechazo del Reino Unido a reanudar negociaciones de soberanía desde hace cuatro décadas y de los problemas que conlleva un colonialismo vetusto a la luz de lo establecido por la Carta de las Naciones Unidas cuando, el Mundo, tras la Segunda Guerra Mundial, decidió poner fin a esa forma de dominación.
En ese marco, APeRa organiza videoconferencias con debates con periodistas de todo el mundo y, también, con sectores diplomáticos, gubernamentales y de la sociedad civil interesados en conocer detalles de los vestigios de dominación y explotación de potencias como el Reino Unido y otras, y para conocer la jurisprudencia de la ONU y de esa forma tener argumentos frente a las falacias de esos países centrales.
Ejes del Taller periodístico:
Desconocimiento
1. Qué es la Cuestión Malvinas: usurpación de las Malvinas en 1833. El rol fundamental de la ONU
Malvinas no es solo Argentina, es la región y es el mundo porque después de la Segunda Guerra Mundial las naciones civilizadas reunidas en las Naciones Unidas decidieron poner freno y fin al colonialismo en todo el Planeta.
Aprendizaje
2. Malvinas y la Antártida. La Argentina bicontinental
Desconocimiento
4. El conflicto del Atlántico Sur no alteró la naturaleza de la controversia. Ambos países deben sentarse a negociar la disputa de soberanía, como resolvió la ONU en varias resoluciones.
Falacias del Reino Unido
5. La falacia del Reino Unido. En la Cuestión Malvinas no rige el principio de ‘autodeterminación de los pueblos ‘ porque los británicos usurparon y ocuparon por la fuerza el archipiélago y expulsaron a sus habitantes, y la población actual fue “trasplantada’, tal cual lo determinó oportunamente la ONU
Desconocimiento
2. Malvinas en la Constitución de 1994. La Disposición transitoria primera habla de “recuperar el ejercicio de la soberanía”
Error común. Los legisladores de Malvinas son los legisladores de la provincia de Tierra del Fuego, Antártida y Atlántico Sur y no los que están actualmente en las islas Malvinas, que están ocupadas ilegalmente.







