El Gobierno nacional lanzó hoy las nuevas acreditaciones para la Sala de Periodistas y el trabajo de la prensa en la Casa Rosada con una sorprendente serie de requisitos, algunos inauditos.
Sorprende también que un gobierno que se dice liberal cree un protocolo para reglar los movimientos de la prensa en la Casa Rosada como si fuesen marionetas.
Es evidente que esta normativa del vocero presidencial Manuel Adorni se inscribe en su política de clara obstrucción del trabajo de la prensa libre.
Ya el año pasado cometió arbitrariedades con otra reglamentación similar sobre los periodistas, que fue muy cuestionada por APeRA.
En lugar de regar sobre el desempeño profesional de los periodistas, el Gobierno debe norma sobre las conferencias de prensa de Adorni, quien nunca respeta los horarios o las ofrece o suspende cuando él quiere.
Inclusive ridiculiza a periodistas que preguntan en las conferencia de prensa con publicaciones en las redes sociales oficiales.
APeRA ya denunció esas arbitrariedades el año pasado en un plenario de la Comisión de Libertad de Expresión de la Cámara de Diputados.
Las conferencias de prensa son un deber de los funcionarios pero también un derecho de los periodistas.
Los periodistas acreditados pueden pedir una conferencia de prensa cuando entienden que es necesario.
No solo es un deber del Gobierno.
En especial ese deber es del presidente Javier Milei, quien no dio conferencias de prensa en casi 18 meses de gestión.
Por último, entendemos que estas actitudes del Gobierno se inscriben en la sostenida y antidemocrática campaña de desprestigio contra la prensa libre.
Incluso el vocero Adorni ha dicho que odia a los periodistas, con quienes se ve casi diariamente en su función de funcionario encargado de la prensa en la Casa Rosada, declaración que APeRA repudia.
Comisión Directiva de APeRA







