La Pandemia del Coronavirus se llevó hasta principios de julio la vida de más de 300 periodistas en todo el país, en su mayoría colegas que pusieron su vocación de servicio y su profesionalismo por encima de la propia salud.
Esta verdadera tragedia que golpeó con inusitada fuerza a todo el planeta terminó por confirmar la ¨esencialidad¨ de nuestra profesión, por si todavía quedaba alguna duda.
El largo confinamiento puso a la mayoría de la población a resguardo en sus domicilios y centró la atención en los medios de comunicación, que minuto a minuto, las 24 horas del día y durante los 7 días de la semana se dedicaron a informar sobre las implicancias de la pandemia.
Desde APeRA queremos rendir homenaje a cada uno de los y las periodistas que murieron en esta crisis sanitaria, situación que se repitió en la mayoría de los países de Latinoamérica.